"Es mejor una verdad dolorosa que una mentira inútil"

MundoXXI
Más impuestos: El "tiro de gracia" del Gobierno a los pobres.
Economía

Más impuestos: El "tiro de gracia" del Gobierno a los pobres.

Redacción de MUNDO XXI
19 de junio de 2026(Hace 6 días)
4 min de lectura
1 vistas

La combinación de una mayor carga tributaria con la inestabilidad internacional de los combustibles crea una "tormenta perfecta" contra el bolsillo de los más pobres.

Redacción de MUNDOXXI

SANTO DOMINGO,, Rep. Dom.- El reciente avance y aprobación de urgencia en el Congreso Nacional de la nueva reforma fiscal en este mes de junio, impulsada por el Poder Ejecutivo, plantea un escenario de altísima presión económica para los sectores más desfavorecidos del país. 

La combinación de una mayor carga tributaria con la inestabilidad internacional de los combustibles crea lo que en economía se conoce como una "tormenta perfecta" contra el bolsillo de los más pobres.

El principal problema de buscar elevar la recaudación tributaria de manera acelerada es que, históricamente, los gobiernos recurren a gravar el consumo, como el ITBIS u otros impuestos indirectos, porque es la vía más rápida de obtener dinero.

Castigo a los pobres: Los impuestos al consumo son profundamente regresivos. Una persona de clase alta y una de clase pobre pagan exactamente el mismo porcentaje de impuesto al comprar un producto básico. Sin embargo, para la familia pobre, ese gasto representa el 100% de sus ingresos, dejándola sin margen de maniobra o ahorro.

Reducción de la canasta básica: Al gravarse bienes o servicios de uso cotidiano, las familias de escasos recursos se ven obligadas a sustituir alimentos de buena calidad por opciones de menor valor nutricional, afectando directamente la salud y el desarrollo de sus hijos.

2. El "efecto cascada" de la crisis de los combustibles

El contexto global, fuertemente marcado por la inestabilidad en el Medio Oriente, ha mantenido una presión constante sobre los precios del petróleo. Aunque el Gobierno ha destinado miles de millones de pesos en subsidios (como los reportados entre abril y mayo de este año) para intentar congelar el GLP o frenar el alza del gasoil y la gasolina, la presión es insostenible y los reajustes terminan ocurriendo.

El encarecimiento de la logística: En la República Dominicana, absolutamente todo se mueve por carretera. Cuando el combustible sube o se mantiene artificialmente alto frente a un peso devaluado, el costo de transportar plátanos, arroz o pollo desde el campo hasta los colmados se dispara.

El impuesto invisible: Este encarecimiento logístico funciona como un impuesto adicional y silencioso que absorbe el consumidor final. La clase pobre, que compra al detalle y "para el día a día" en el colmado, termina pagando el precio más alto por los alimentos básicos debido a esta cadena de intermediación encarecida.

3. La asfixia del sector informal

República Dominicana tiene una economía con un altísimo grado de informalidad laboral (más de la mitad de la población ocupada).

A diferencia de los empleados formales o los grandes empresarios, el trabajador informal (el chiripero, el vendedor ambulante, el trabajador de oficio) no cuenta con mecanismos automáticos de ajuste salarial por inflación.

Si la ley de impuestos encarece los materiales que usan para trabajar y el costo de vida general sube, sus ingresos reales se desploman. Terminan trabajando más horas solo para comprar la misma cantidad de comida que compraban el año pasado, empujándolos más por debajo de la línea de pobreza.

El impacto no es solo económico, sino también social y psicológico. La narrativa oficial plantea la reforma como una medida de "simplificación y mitigación", pero el ciudadano de a pie percibe una grave desconexión.

El sacrificio es de un solo lado. Mientras a las clases bajas y medias se les exige un mayor esfuerzo tributario, diversos sectores han denunciado que el gasto corriente del Estado y la nómina pública continúan en aumento.

Para la clase pobre, pagar más impuestos resulta doblemente doloroso cuando la percepción generalizada es que los servicios públicos que reciben a cambio (hospitales, seguridad, educación) no mejoran en la misma proporción, sintiendo que su dinero financia la burocracia en lugar de retornar en bienestar.

La aplicación de esta reforma fiscal en medio de un escenario inflacionario impulsado por el costo de la energía funciona como un "efecto tenaza". Por un lado, el Estado recorta el poder adquisitivo mediante nuevas cargas tributarias; por el otro, la crisis de los combustibles encarece los alimentos y el transporte. 

Los más pobres, sin ahorros ni empleos formales que los protejan, quedan atrapados en el medio, asumiendo el costo más cruel de esta política económica del llamado "gobierno del cambio" de Abinader.

Esto ha sido un verdadero "tiro de garcia" para los pobres.


Compartir artículo

Artículo anterior

Este es el artículo más reciente

Artículo siguiente

Este es el artículo más antiguo